Fábulas y cuentos infantiles

Cuentos Infantiles que te transportarán a un mágico mundo

 

 

Las claves para hacer lecturas productivas de los cuentos infantiles

 

 

Aprender es un cuento

 

De los cuentos infantiles como:

"La gallina de los huevos de oro" siempre podremos aprender algo, en este caso "la avaricia rompe el saco".

 

Ahora, la pregunta es:

 

¿cómo podemos enseñar valores a nuestros hijos al leer cuentos infantiles?

 

Continente editores presenta Aprender es un cuento, dos libros en los que se presenta la 'frase' que ejemplifica el cuento seguida por una reflexión más completa y una descripción de los valores que pueden encontrarse en el mismo.

 

Luego tenemos el cuento bellamente ilustrado para niños y al final una actividad específica para reflexionar sobre lo aprendido y recordar la aplicación del valor enseñado. Sencillo.

 

En el primero de los libros se siguen los cuentos clásicos y populares, como el de "La gallina de los huevos de oro", "La bella y la bestia", "El libro de la selva", "La sirenita", "El soldadito de plomo" y otros diez más, para un total de quince.

 

En el segundo libro están las fábulas, los mitos y las leyendas, tanto de Esopo como de los Hermanos Grimm, o los Mitos griegos, además de otros cuentos populares y leyendas indígenas para un total de quince textos más.

 

Esta obra se acompaña de dos CD, en los cuales además de tener todos los cuentos infantiles narrados e ilustrados encontramos un total de veintiocho juegos multimedia para niños pequeños que les permitirán divertirse y desarrollar sus habilidades espaciales y computacionales.

 

En el cuento infantil de "La Caja de Pandora" Pandora abrió la caja que Zeus le entregó, rompiendo su promesa de no abrirla, de acuerdo a la explicación del libro podemos entender que "A veces, una acción imprudente puede arruinar nuestra vida y la de los demás".

 

Es así como el libro propone aprender los valores del respeto, el agradecimiento y la prudencia; se logra con una actividad en la que cada niño construye una pequeña caja sorpresa invitando a un amigo a "resistir su curiosidad y no ver el interior", es así que todos los niños tienen la oportunidad de conocer sus propios límites frente a la curiosidad e, igualmente, cultivar su capacidad de confiar y respetar.

 

Padres y maestros encontrarán que las actividades tanto de lectura como de reflexión sobre valores son no sólo entretenidas sino productivas.

 

APRENDER ES UN CUENTO

2 Tomos - 2 multimedias interactivas

Autore: Varios

 

 

Yo cuento, tú cuentas, ambos aprendemos

 

La mayoría de cuentos infantiles, fábulas y leyendas que perduran lo hacen porque tienen una moralejaen el fondo que permite la reflexión sobre estos valores.

 

Las moralejas buscan guiar en un momento el razonamiento de los niños sobre lo que está bien y lo que está mal, sobre cómo hacer el bien trae el bien y hacer el mal genera desgracias. Es cierto que los valores en el mundo real no son tan opuestos, tan 'blanco y negro', sino que existen multitud de matices y circunstancias que hacen realmente complicado saber qué está bien y qué está mal. Sin embargo también es cierto que desde niños vamos aprendiendo en el hogar y la escuela cuáles son los valores que van distinguiendo el bien del mal.

 

En general podemos decir que dichos valores morales se cultivan en casa y se generan de acuerdo a las vivencias de los padres, pero también existe un espacio en las lecturas de los cuentos infantiles que van influenciando a los niños sobre sus decisiones. Claro, no son sólo los cuentos infantiles sino, en general, casi todas las lecturas de cuentos, novelas y narraciones que hacemos a lo largo de la vida.

 

Las noticias de periódico que nos enseñan sobre los crímenes cometidos y las condenas recibidas, las novelas donde aquellos que hacen daño a los demás generan miseria y sufrimiento, los cuentos que permiten en pocas líneas descubrir las fortalezas y debilidades de un personaje, en fin, todo aquello que forma nuestra conciencia moral.

 

Hay algo adicional, y es el hecho de que cuando niños la mayoría de lecturas no las hacemos solos, sino que alguien nos acompaña o nos va leyendo, de esta forma la entonación, las explicaciones, alegrías, gustos, disgustos y tristezas del lector van moldeando nuestra propia percepción como niños de lo que nos parece está bien y lo que está mal. Este ejercicio es fundamental en la formación moral y ética de los niños, jóvenes y adultos.

En la medida que podemos reforzarla estamos generando un mundo de mejor convivencia para todos.